Blog / El discreto encanto del 3D
Lunes, 31 de Enero de 2011 19:28
Hace unos meses Fuji lanzó al mercado su nuevo modelo con tecnología tridimensional, la FinePix Real 3D W3. Se trata de una cámara digital que tiene dos sensores de 10 megapíxeles cada uno y dos lentes, alineados y calibrados para realizar dos fotos de la misma toma con ángulos ligeramente diferentes, las cuales se montan automáticamente generando la ilusión de tridimensionalidad.

(Anaglifo. Así se denomina a las imágenes en dos dimensiones que superpuestas y vistas con lentes 3D -azul en un ojo rojo en el otro- forman una imagen 3D). Foto: Jim0390.
Ahora bien, aunque Fuji no lo mencione, esta tecnología, "descubierta" casi al mismo tiempo que la fotografía, se llama estereoscopía. Como en el caso de la fotografía, su descubrimiento debe buena parte a investigaciones que se remontan a la antigüedad: Euclides, hace 2000 años (redondeando), delineó los principios de la visión binocular, demostrando que cada ojo, al mirar a un objeto, ve de una manera ligeramente diferente y que mediante la unión o fusión de estas dos imágenes, los dos ojos perciben el objeto como un todo, con la apariencia de relieve y solidez que percibimos en la visión ordinaria. En su Tratado sobre la Pintura, Leonardo Da Vinci cita este fenómeno para argumentar porqué la pintura, por más acabada que esté, no produce nunca ese efecto de relieve natural que los objetos de la visión binocular ofrecen.
Otro nombre "de relieve" en esta cuestión del 3d es el de Charles Wheatstone, físico inglés que en 1832 formuló las leyes ópticas que rigen la estereoscopía. Ese año, construyó un aparato que permitía la visión en relieve de una imagen formada por un par de dibujos observados mediante un visor compuesto de lentes y espejos. En un artículo muy interesante sobre la historia temprana de la fotografía estereoscópica, se lee: "El estereoscopio de Wheatstone fue recibido como un artefacto de carácter científico y sus usos potenciales fueron reducidos a los de la juguetería óptica hasta la llegada de la fotografía, donde pasará a ser una de las más prósperas actividades de esta industria y, sin lugar a dudas, el primer fenómeno visual de masas en la historia del entretenimiento.

Pero más adelante, en 1849, Sir David Brewster describió una forma de estereoscopio utilizando lentes en lugar de espejos. Una versión del estereoscopio de Brewster, fabricada por el óptico parisino Louis Jules Duboscq, fue expuesta en la Gran Exposición de 1851 y atrajo tanto la atención que provocó una auténtica locura por la fotografía estereoscópica. Duboscq comenzó enseguida a fabricar el estereoscopio para el mercado, y produjo una serie de bellísimos daguerrotipos estereoscópicos de personas, estatuas, ramos de flores, y objetos de historia natural, que miles de personas corrían a ver.
En 1859, Oliver W. Holmes inventa el visor estereoscópico de mano que, de forma casi instantánea, ganó el fervor popular y que fue utilizado, sin apenas modificaciones, durante más de ochenta años. Holmes no patentó su visor por lo que, en pocos meses, el mercado se vio literalmente inundado de instrumento similares fabricados por otras compañías. Hasta la llegada de la fotografía de aficionados, la estereoscopía fue un negocio eminentemente editorial. Los pares estereoscópicos sobre papel fueron comercializados hacia 1853, en ciudades como Londres, París o Roma y las tiendas especializadas permitían adquirir vistas pintorescas y monumentales a precio razonable. Antecesores de la mundialmente utilizada tarjeta postal, los pares estereoscópicos concitaron la atención de un público ávido de conocer los usos y las costumbres de otros pueblos, en un mundo que la fotografía iba haciendo más pequeño." *


Estereoscopio de mano, S. XIX y View Master, estereoscopio inventado por William Guber en 1939
De todo esto puede deducirse:
1) que los soportes de la fotografía estereoscópica han acompasado los de la fotografía en dos dimensiones, pasando (por mencionar algunos) del "papel salado" al daguerrotipo, a la albúmina y a la placa de vidrio... y ahora al digital;
2) que desde su furor en el S XIX, la técnica parece concitar más atención que el tema o la pertinencia de su aplicación. Es decir, el hecho de la tridimensionalidad basta para que la foto sea interesante. Si alguien se entera de algún emprendimiento fotográfico enmarcado en un proyecto concreto, que avise. Por ahora, hay grupos de flickr, blogs y manuales de construcción casera dedicados a la fotografía estereoscópica, pero sin otra base o premisa que el uso de esa técnica...
Por último, cabe señalar que la fotografía 3d aún sigue siendo menos accesible, o menos "compartible" que la fotografía en dos dimensiones. Si bien ya no precisamos antiguos, aparatosos (y preciosos) artefactos estereoscópicos, sí siguen siendo necesarios los viejos y queridos lentes con dos gelatinas de color (azul y rojo), o dos cristales polarizados de manera opuesta, o bueno, para el caso de la Fuji FinePix Real 3D W3, una pantalla especial, o un televisor 3d o ser el dueño de la cámara, ya que su LCD permite ver la tridimensionalidad... (dicen los que lo vieron, que es asombroso... por aquí sólo tenemos esta "bidimensionalización" de una de esas imágenes)

MÁS SOBRE LA ESTEREOSCOPÍA AQUÍ
*NOTAS SOBRE LA FOTOGRAFÍA ESTEREOSCÓPICA, en " Los Hermanos Faci. Fotografías" Varios Autores. Diputación Provincial de Zaragoza. 1999.
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