Blog / Vamos a ver cómo es
Miércoles, 17 de Agosto de 2011 03:33

Caminar por la Ciudad Vieja una gélida mañana de julio y que una jeta enorme te estampe una sonrisa gratis. Mirar por la ventanilla del ómnibus gigantografías que no intentan vender ningún producto. Si los que salen en la foto no son políticos, ricos o famosos, eso es Montevideo al revés. Y ese es, a grosso modo, el objetivo del artista francés JR en su proyecto Inside Out -término que podría traducirse como "dado vuelta". "Yo quiero llevar al centro de la atención a personas anónimas. Llevar sus caras a las calles y redefinir la noción de héroes"1, asegura JR. Todo comenzó entonces con retratos blanco y negro, gran angular, de jóvenes de los suburbios parisinos posando con gestos desafiantes o muecas, y luego siguió con la instalación de esas fotos como pósters de gran formato en diversos puntos de la ciudad, instando -casi obligando- al transeúnte a visualizar una situación de conflicto social usualmente invisibilizada.
Inside Out invierte los mecanismos de la imagen mediante los cuales se impone silenciosamente el poder en la sociedad contemporánea. Y lo hace por doble vía: salteándose el museo como soporte del arte y fagocitando el discurso de la publicidad. Aunque luego el mercado del arte fagocite a su vez el arte callejero y las obras de JR cotizen a miles de euros, el proyecto original pudo continuar su veta inclusiva y militante gracias al premio TED, recibido por el artista este año. Ahora se trata de convocar propuestas para revelar, descubrir y compartir las historias no contadas de gente de todo el mundo a través de retratos, siguiendo la estética original del proyecto (blanco y negro, fondo neutro, gran angular), generandoimágenes que JR devuelve a sus co-creadores en forma de pósters de 90 x 135 cm. para ser instalados en sus propias ciudades.

En este marco surge Montevideo Inside Out (MIO), iniciativa de Agustín Fernández y Mane Gurméndez, quienes decidieron focalizar su relato en los integrantes de cooperativas de clasificadores de residuos "Juan Cacharpa" y "La Resistencia". El discurso de fondo busca llamar la atención sobre una forma de trabajo organizado aún poco extendida en el rubro, pero que ofrece un entorno laboral más saludable y redituable que el trabajo individual con carrito y en la calle. Esta información fue difundida a través de redes sociales y medios de prensa, mientras que las gigantografías fueron instaladas sin contexto explícito, título o leyenda. De cierto modo la acción corrió por dos canales de comunicación: el del impacto y el del "chiste explicado".

En el campo de la instalación urbana, esta estrategia apunta a despertar la curiosidad y generar un interés que desencadene la búsqueda de información. Es llevar a la acción -y al límite- la idea de que la obra de arte se completa con el sentido aportado por el espectador. Esta estrategia también juega en el plano antedicho de la cooptación de las tácticas publicitarias: si bien se parece a la propaganda de cartelería por ser fotografía en gran formato, se ubica en las antípodas de la publicidad porque no ofrece un mensaje digerido dirigido a un receptor pasivo, con el fin -generalmente- de que este consuma, sino un mensaje enigmático orientado a un receptor activo, con el objetivo de generar una respuesta afectiva o intelectual. O física. Porque están al alcance de la mano -no como la mayoría de la publicidad- porque duran lo que el público y el clima determinan que dure.También apelan a la vieja y querida desautomatización propuesta por las vanguardias históricas. Y ese efecto es poco discutible, estas intervenciones provocan. Hacen detenerse. Desestabilizan el paisaje urbano. Lo embellecen. Sin embargo, apelar al puro impacto para motivar la búsqueda del contexto tiene sus riesgos. Habría que evaluar hasta qué punto las imágenes instaladas desautomatizan la mirada por sí mismas y no son víctimas del anestesiamiento generalizado efecto de la sobresaturación visual contemporánea.

Repasando este punto en otras intervenciones fotográficas en Montevideo, surgen soluciones diversas. En la instalación en muros de la serie Mirada Ausentes de Juan Ángel Urruzola, cada foto llevaba su pie correspondiente. La intervención fotográfica grupal Sakamelá, sobre la última campaña electoral, aclaraba al pie el autor de cada foto, pero obviaba otro tipo de leyenda, dando por supuesta la familiarización del público montevideano con el contenido y contexto de las imágenes. La instalación de fotos a gran formato realizada por el colectivo Narrativas Urbanas, fundamentalmente en muros de la Ciudad Vieja, con fotos representando a comerciantes y vecinos de la zona en sus espacios cotidianos, optó por la misma estrategia que MIO. Al respecto, dice Agustín Fernández: "dado el poco tiempo que podría llegar a durar la intervención (más del 80% de las fotos estaban a la mano de cualquiera para ser arrancadas) consideramos que la llegada a la gente iba a ser más por medios de prensa/blog/redes sociales que en vivo y en directo. Quizás se podría decir que priorizamos al internauta más que al transeúnte". Es cierto que la fotografía siempre necesita la palabra, pero cuánto, cómo y cuándo, se define en razón de cada obra y de cada fotógrafo, para eso no hay reglas -afortunadamente. Un aspecto más profundo sobre el tema del contexto es pensar cuál texto es el ausente. Qué palabras se usarían. Qué cifras. Qué nombres. Porque cuando vemos un retrato, sabemos que hay un nombre propio también. Según el historiador de la fotografía Gerry Badger, si el retrato fotográfico consigna un nombre, estamos en el terreno de la biografía, mientras que si hay retrato sin nombre -y sin rostro famoso- estamos en entramos al campo de la sociología. Montevideo Inside Out no cuenta la historia del individuo que sonríe sino la historia del colectivo por el que transitan dichos gestos de alegría y picardía.

Según JR: "Es muy fácil decir en Facebook que eres un demócrata, pero pasar a la acción y pegar tu imagen por las calles como parte de la lucha por la democracia y dejarte ver, es un paso más allá que no todo el mundo está preparado para asumir. Por eso, cuando ves una imagen en la pared has de darte cuenta de la cantidad de energía y de coraje que la gente ha puesto en ello"2. De hecho MIO pudo realizarse también gracias a la energía y el apoyo de amigos y familiares. Por parte de Aduana, los posters enviados por JR no fueron liberados... asi que tal vez haya un MIO parte 2, ¡si algún aduanero agarra coraje!
por Majo Zubillaga
1. Nota a JR en El Pais.com: El artista que quiere darle la vuelta al mundo como un guante
2. Ibídem
CRÉDITO FOTOS// Retratos: Agustín Fernández. Backstage y realización de la acción: Germán Luongo y Agustín Fernández
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Guy Debord estaría feliz..
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