
ÁRBOL VELOZ, UN CD ROM DE ARTISTAS URUGUAYOS
Poesía, imágenes y música en una experiencia sensorial única
Por María de los Ángeles Viera
Surgió como un juego entre Luis Bravo y Álvaro Pasquet, dos amigos de infancia que encontraron allí las raíces de Árbol Veloz. El tiempo, el trabajo y la integración de las capacidades de muchos otros convirtió esa semilla en un libro multimedia que suma poemas, música, diseño, fotografía, informática, animación, filmación, ilustración y otros talentos en la expresión de algo nuevo, que ninguno hubiera podido crear por sí mismo.
Siete poemas de Luis Bravo y la música que Álvaro Pasquet les aportó fueron los protagonistas y el punto de partida de esta historia, a la que Silvina Rusinek le abrió una senda decisiva al proponer pasar estas formas de expresión al lenguaje digital.
Qué y cómo se haría era inicialmente una nebulosa casi ingenua: se pensó que pocas personas harían todo y al final sumaron una veintena -ver ficha técnica. Las primeras reuniones, por marzo del '95, se basaron en tres temas grabados y la realidad les mostró la necesidad de cambiar el rumbo. Varios artistas fueron llamados a sumarse y sobre la marcha se logró una forma de trabajo en grupo en el que se sumaban esfuerzos sin que por eso tuviera la deliberación generalizada de un grupo de trabajo.
La base del equipo la formaron Luis y Silvina, que coordinaron con todos los participantes qué poema ilustraría cada uno, según la inspiración particular, a través de video, animación, fotografía o, en fin, la técnica que considerara mejor. Asignar a cada grupo de artistas los poemas musicalizados fue como librar a la vida a hijos paridos con amor.
Al proyecto se le sumó el diseño, cuya concepción fue modificándose según el paso de personas por el grupo, y lo mismo con la navegación cibernética, que desplegó velas con la subida a bordo de Luis Echeveste. El mundo virtual que se creó fue un bosque por el que se desliza el usuario-espectador en busca del acceso a los textos, al audio y al video.
En ese bosque, o entorno del CD ROM, hay dos áreas diferenciadas: el bosque recreado, con una unidad estética y formas coherentes de interacción con el usuario, y el ingreso al follaje de los videos, donde no se sabe bien qué habrá tras cada puertita que anuncia un poema.
El trabajo integró metodologías claramente distintas en cada una de las propuestas, diferenciadas en cada uno de los seis poemas. Hubo quienes trabajaron sobre la música, otros en la temática y otros sobre el ritmo de las músicas y las palabras, alejados de su contenido específico. Esa variedad es visible poema a poema.
Zumo negro fue dibujada por Guz a partir de fotos de Silvina: con la fuerte impresión de frases del texto, trabajó sobre ellas hasta acercar sus imágenes a las que tenía en su mente, en una estética de "ciber comic".
Cada imagen de Laberinto fue pensaba por Alcides Martínez Portillo y Gabriel Claramunt en función del sonido de palabras y música y el resultado fue una animación de poderoso efecto.
Para Fragmenta cabalgata se utilizó la filmación de una "performance" y Alcides Martínez Portillo trabajó superponiendo textos, efectos especiales, imágenes fractales y sonidos.
Cacería les fue asignado a María de los Ángeles Viera y Álvaro Percovich, que entre material de su archivo y nuevas tomas ingresaron al ritmo de la música y de los versos. Junto a Silvina dibujaron sobre las fotos, coloreándolas; integraron en armonía el trabajo de los tres.
Marcelo Casacuberta elaboró su trabajo tomando fotos especialmente para Gothic beach, sobre todo en base al texto. Silvina colaboró con él en el manejo de la computadora; juntos le imprimieron características de video al darle movimiento a las imágenes.
Apuntes en automóvil fue terreno de aprendizaje para Silvina, que además de diseñadora multimedia es fotógrafa; lo hizo en base a tomas de archivo y otras tomadas para la ocasión: ella trabajó guiada por la música y el espíritu del texto más que por su contenido específico. Además, se concentró en procurar el manejo digital de la imagen y en la gestión del proyecto en su conjunto.
Fuegos del día le correspondió a Pablo Casacuberta, quien le entregó a Silvina sesenta fotos polaroid con la premisa de que aparecieran una por segundo: en la velocidad debía estar la interpretación, con el apoyo de textos superpuestos. Cada imagen tiene cinco o seis versiones con cortes y colores distintos, en un trabajo que sigue más el ritmo veloz del poema que el dictado de su contenido.
De conjunto, el CD ROM ofrece posibilidades a la imagen tal vez no infinitas pero sin duda muy amplias. A los textos que conforman los poemas y las referencias de hipertexto se puede acceder en tres idiomas: español, portugués e inglés, y un sitio Web muestra algunos de sus pasajes, en http://www.chasque.apc.org/rusinek.
A dos años de iniciada la movida, el CD ROM está terminado y engloba el aporte de mucha gente desde muchos lugares. El resultado fue una sorpresa para el propio Luis, que se reencontró con la poesía que surgió de él regresando a través de los ojos de otros. Y es por cierto muy distinto oír el texto que verlo y escucharlo a la vez. El mundo virtual, creativo, poético y fantástico que brinda, es obra del talento de muchos, que se sobrepone a limitaciones tecnológicas. Ahora, las expectativas se centran en procurar los medios para difundir masivamente este CD ROM, el primero en el país.
Ultima modificación de esta página: 17/07/97