Portfolio
Alfredo de Torres, el Violento
| "L | a cámara congela un determinado
momento por siempre; eso me parece impresionante, una especie de memoria". Alfredo de
Torres (24) no sabe por qué, pero le encanta todo lo que capte imágenes, tal vez desde
siempre. Y eso que hace dos años no sabía nada de cámaras: venía perdiendo su tiempo
con una carrera de abogacía que terminó dejando hace un año, con el tercio del camino
recorrido y nada en la mano. En 1996, el Curso Básico con Ameal afianzó esa pasión
latente por la imagen, y el de Introducción con Álvaro Percovich, sostiene, lo
proyectó; le dio las herramientas para expresarse. Este año ingresó a la ORT para
orientarse al campo audiovisual y al curso de color del FCU, que abandonó hasta mejor
oportunidad porque "me parecía que debía experimentar por mi cuenta". |
La hora de experimentar llegó con el taller de Daniel Caselli, a partir de marzo, y como experimento no es poco, según se puede apreciar: una versión personal y onírica del asesinato de Delmira Agustini, el suicidio de Baltasar Brum recreado ante esa misma puerta histórica de Río Branco 1394 y el Graf Spee en Montevideo, pasado y memoria desde el hoy. Son todos hechos de violencia, todos de una violencia distinta, y además, con un final actual. Como la violencia, Alfredo de Torres está entre nosotros. |
EL SUICIDIO DE BALTASAR BRUM
Cuatro días de tomas para las tres series y su corolario tras un año de taller, sobre ideas que venía masticando mientras dudaba sobre el rumbo de su vida. Aquí lo ayudaron una Nikon FE, una F70m, un zoom 35-80mm y un trípode; el revólver es un .22, pura pinta, de un amigo. Sostiene ser completamente inútil para esculpir o pintar, pero la cámara lo deja sacar al sol "la veta artística que todos llevamos dentro"
EL ASESINATO DE DELMIRA AGUSTINI
23/01/98